Pasar al contenido principal

El Hospital de Viladecans reduce en un 90% las emisiones derivadas de los gases anestésicos

La mejora ha sido posible gracias a la retirada del desflurano en todas las intervenciones quirúrgicas, una medida que se ha implementado sin afectar la calidad asistencial.

El desflurano es un gas anestésico inhalatorio con un alto impacto ambiental y se ha sustituido por alternativas menos contaminantes, como el sevoflurano o las técnicas de anestesia total intravenosa (TIVA).

"Preocuparse por el cambio climático es un deber ético para los profesionales de la salud; no podemos permanecer impasibles cuando se estima que el sector sanitario es responsable del 5% de las emisiones globales de dióxido de carbono", considera el Dr. Jaume Roigé, jefe de Anestesiología del Hospital de Viladecans.

NdP_L’Hospital de Viladecans redueix en un 90% les emissions derivades dels gasos anestèsics_3.jpg

Eliminar los gases anestésicos más contaminantes sin comprometer la calidad de los procedimientos quirúrgicos es posible, tal como ha demostrado el Hospital de Viladecans. Desde junio de 2024, con la puesta en marcha de los nuevos edificios del centro sanitario, se ha eliminado por completo el uso de desflurano y se han incorporado alternativas mucho menos nocivas para el medio ambiente, como el sevoflurano y las técnicas de anestesia total intravenosa (TIVA).

El desflurano es un anestésico inhalatorio con un alto potencial de calentamiento global, hasta 2.500 veces superior al del dióxido de carbono, y puede permanecer en la atmósfera durante más de veinte años. Actualmente se calcula que representa cerca del 80% de la acumulación mundial de gases anestésicos y que, antes de su retirada, suponía alrededor del 30% de las emisiones directas de CO₂ del Hospital de Viladecans.

Imagen
NdP_L’Hospital de Viladecans redueix en un 90% les emissions derivades dels gasos anestèsics_1.jpg

Como soluciones menos contaminantes, el Servicio de Anestesiología del Hospital de Viladecans ha optado por la anestesia total intravenosa (TIVA) con propofol —que evita el uso de gases volátiles y genera una décima parte de las emisiones de CO₂— y por la anestesia inhalatoria de bajo flujo con sevoflurano, administrada con sistemas automatizados que permiten caudales muy reducidos (<0,5-0,8 L/min en lugar de los 2-4 L/min habituales). El potencial de calentamiento global del sevoflurano es muy inferior respecto al desflurano (130 veces el del CO₂) y su vida atmosférica es de entre uno y cinco años.

Adicionalmente, el Servicio de Anestesiología dispone de herramientas de monitorización avanzada que permiten optimizar la dosis de anestésico, adaptar el tratamiento a las necesidades de cada paciente y garantizar la máxima seguridad a lo largo de todo el procedimiento quirúrgico. "Preocuparse por el cambio climático es un deber ético para los profesionales de la salud. No podemos permanecer impasibles cuando se estima que el sector sanitario es responsable del 5% de las emisiones globales de dióxido de carbono", apunta el Dr. Jaume Roigé, jefe del Servicio de Anestesiología del Hospital de Viladecans.

Sistema CONTRAfluran™ para la reutilización de los gases anestésicos:

Paralelamente a la eliminación del desflurano en los quirófanos, el Hospital de Viladecans ha incorporado el sistema CONTRAfluran™, un filtro especializado que captura los gases anestésicos exhalados antes de que se liberen a la atmósfera. Este mecanismo permite recuperarlos y reciclarlos para usos industriales o veterinarios. El centro sanitario ya dispone de un dispositivo CONTRAfluran™ operativo y, en los próximos meses, aumentará progresivamente esta cifra hasta alcanzar la emisión cero de gases anestésicos exhalados.

Imagen
NdP_L’Hospital de Viladecans redueix en un 90% les emissions derivades dels gasos anestèsics_2.jpg

El primer hospital verde del ICS:

El Hospital de Viladecans es el primer centro del Institut Català de la Salut, y el segundo de toda Cataluña, que se ha concebido bajo los parámetros de hospital verde. Está equipado con infraestructuras de producción de energía verde (placas fotovoltaicas y pozos de geotermia) y cuenta con Building Management Systems (BMS: sistemas de gestión de inmuebles), que permiten el monitoreo de las instalaciones principales del centro para optimizar la eficiencia energética y facilitar el mantenimiento.

Además, dispone de sistemas de recuperación de frío y calor, maximiza la iluminación natural mediante elementos de control solar y estrategias para vincular la producción energética con la ocupación de espacios. Se trata de un edificio flexible, diseñado para adaptarse a los avances tecnológicos y a las necesidades y evolución de la población durante su vida útil.